A partir del 15 de julio, Colombia cierra el último tramo de la Ley 2101. Esto es lo que tu equipo de nómina no puede dejar pasar.
Mañana, 15 de julio, termina un proceso que empezó en 2021. La jornada máxima legal baja a 42 horas semanales, el último paso de una reducción que se hizo por partes. 47 horas en 2023, 46 en 2024, 44 en 2025 y ahora 42. El salario y las prestaciones de tu equipo no deberían moverse ni un peso por este cambio, lo que sí se mueve es todo lo demás.
Colombia venía siendo uno de los países de la OCDE con más horas anuales de trabajo reportadas. Por eso el Gobierno optó por ir gradual, darles tiempo a las empresas de ajustar nómina y turnos sin afectar el bolsillo de nadie. Si tu empresa ya lo tenía resuelto, probablemente revisaste esto hace semanas. Si no, todavía alcanzas, pero conviene moverse ya.
¿Qué cambia exactamente?
El divisor que reescribe el valor de la hora
Desde el 15 de julio, el divisor mensual para calcular la hora ordinaria pasa de 220 a 210 horas. El salario mensual no cambia, pero el valor de cada hora sí sube un poco. Si el sistema de nómina se queda con el divisor anterior, las horas extra y los recargos van a salir mal calculados. Y como el cambio arranca a mitad de mes, julio necesita más atención que un mes normal.
El límite que activa las horas extra
También cambia el umbral semanal a partir del cual una hora se considera extra. Vale la pena revisar turnos, jornada pactada y esquemas flexibles. Un horario que cabía justo en 44 horas puede quedar corto con 42.
Dónde pega más el cambio
El efecto se siente con más fuerza en los sectores que no paran como la salud, comercio, transporte, vigilancia y hotelería. Si tienes servidores públicos en la nómina, ten en cuenta que la reducción no les aplica automáticamente, se rigen por normas distintas.
¿Por dónde empezar?
- Revisa el cálculo con nómina, sin dejar que el sistema lo resuelva solo
- Habla con los equipos operativos y arma los turnos según cómo trabaja realmente tu gente, no solo para cumplir en el papel. La ley permite repartir las 42 horas en jornadas de entre 4 y 9 horas diarias, así que hay margen para negociar algo que funcione para todos
- Explica el cambio a tu equipo. Un correo genérico rara vez es suficiente cuando lo que cambia es el horario de alguien
Dos obligaciones que ya no aplican
Con la implementación completa se liberan dos cargas: el día semestral de la familia y las dos horas semanales de actividades recreativas, culturales o deportivas (esta última exigida a empresas de más de 50 trabajadores por la Ley 50 de 1990). Nada impide seguir ofreciéndolas si quieres, simplemente dejan de ser obligatorias.
¿Y el almuerzo?
Es la duda que más ha circulado: el almuerzo no entra en la reducción. Sigue siendo un descanso por fuera de la jornada, así que ampliar ese horario no resuelve el tema por sí solo.
Qué pasa si esto se queda sin revisar
El incumplimiento puede derivar en investigaciones y sanciones dentro del régimen general de inspección laboral, con multas que llegan hasta 5.000 salarios mínimos mensuales según la gravedad. Pero en la práctica, lo que más se ve son reclamaciones: horas extra no reconocidas, recargos mal liquidados, personas que sienten que el ajuste se hizo sin contarles.
En PeoplePass trabajamos todos los días con equipos de compensación y beneficios, y sabemos que estos cambios que parecen pequeños en la ley casi nunca se sienten pequeños del otro lado.
Si te gusta este contenido y quieres mantenerte al tanto, suscribirte a nuestro Newsletter Peoplepass.





